Victoria Balsámica.

by basket.lacasilla
Victoria Balsámica.

Como si de un remedio de farmacia contra una enfermedad se tratase, ayer saboreamos el medicamento en un partido que en principio nos dejaria mal sabor de boca, pero guardaba en su interior un refrescante sabor de los que se graba en la memoria.

Era un partido importante para ambos contendientes, por el lado visitante, para resarcirse de lo ocurrido una semana antes, frente al CajaSol, y por el bando local, con la premisa de recuperar sensaciones y volver a encaminarse en el sendero que puede llevar a la Copa tras las derrotas frente a rivales directos.

En la grada, antes de empezar el partido, los ojos se clavaron en el mismo jugador, un muchacho largo… largo… largo, llamado Stanko Barac, que en principio no iba a jugar, pero que por ordenes del general Ivanovic, iba a forzar para estar operativo. Entonces, ¿como entraba eso en los plantes de Fotis? Según el entrenador del Bizkaia, jugaríamos en función de la presencia o no del pivot croata, a pocos puntos o a los golpes… Pero como somos buenos chicos, y ayer era el día de “encesta tu juguete” pues decidimos dejar lo de los pocos puntos para otro día, y regalar juguetes a tutiplen.

Si horas antes del partido, me preguntan que es lo que iba a pasar, fallo seguro. Y no por falta de confianza en los hombres de negro, mas bien por la alta peligrosidad del carácter Baskonia, que cuando se ponen a funcionar son como una autentia apisonadora. Ayer por suerte el motor se gripo, y salvo destellos de Huertas, San Emeterio y Haislip, poco pudieron hacer ante un Bilbao Basket, que saltó convencido que la victoria se quedaría en casa.